sábado, 12 de enero de 2008
ideologías...
La undécima tesis sobre Feuerbach, escrita por Marx hacia 1845, dice: “los filósofos no han hecho sino interpretar el mundo de distintas maneras; se trata de transformarlo”.
La filosofía traslada a un mundo “metafísico” los problemas del mundo real, responde a esta problemática, pero sublimándola en una ideología que no resuelve nada. La filosofía vendría a ser como un sueño que corresponde a las preocupaciones que uno tuvo en el día, pero que no hace nada al respecto, mientras que el “ahora se trata de transformar el mundo” implica que debemos tomar posesión de nosotros mismos no en este mundo separado y desequilibrado del sueño [filosofía], sino a la luz del día, en ese mundo que todos tenemos en común.
El acontecer del mundo muestra que hay en él una aspiración a una realidad distinta. Pero, ¿cuál es el sentido latente de esta realidad, cual es su aspiración, su deseo? Y ¿cómo expresarlo para que pueda actuar, es decir, para que tenga poder, y se lleve a cabo?
Hablar acerca de lo que el mundo necesita, implica en primera medida desenmarcarse de la ideología que ha llevado al mundo a ser lo que es. Una “teoría” en el verdadero sentido de la palabra se arriesga a decir “he aquí lo que pasa, he aquí adonde conduce esto”, y solo por este hecho comienza a organizar el esto; una teoría que manifiesta el deseo que emana de la realidad logra constituirse en acción transformadora.
Mas ¿cómo saber que la lectura que vamos a dar de la realidad es correcta; que la aspiración, la tendencia en la que vamos a apoyar nuestro trabajo transformador, es realmente la aspiración, la tendencia que preocupa efectivamente al mundo?
Si es verdad que el mundo pide ser transformado es porque hay un sentido en la realidad que pide acontecer, pero si es verdad que este sentido pide acontecer, también es verdad que su advenimiento se ve impedido de alguna forma.
La interpretación de la realidad , la comprensión de lo que realmente desea la sociedad, y por lo tanto una teoría revolucionaria, que permita los cambios que el mundo pide, está separada de la practica, pues se encuentra sitiada por las ideas dominantes, que no son más que las ideas de las clases dominantes. La vinculación entre teoría y práctica se ve así expuesta continuamente al desencuentro, pues una teoría que responda a las necesidades transformadoras que el mundo requiere se ve socavada por la ideología dominante que perpetua un orden social a todas luces injusto. La palabra no llega por lo tanto hasta lo que tiene necesidad de ella de una manera directa, sino más bien contradictoria, por medio de una palabra, de una teoría y una organización que está en principio y para comenzar, separada de ese deseo, aislada de las necesidades del mundo, pero que sin embargo se sitúa al unísono de tales carencias, para poder reflejarlas, estamos hablando ni más ni menos que de la filosofía.
Pensar, desde el punto de vista de la acción, no es entrar en lo ya pensado, no es entrar en una articulación ya establecida, repetir esquemas de pensamiento, sino ante todo luchar contra todo lo que impide al deseo tomar la palabra y con la palabra el poder.
Si la pregunta es si sirve de algo filosofar, ya que la filosofía, rigurosamente hablando no conduce a nada, he aquí una respuesta:
no es posible librarse del deseo, de las necesidades, buscando refugio en la acción, porque ésta, lejos de ser un refugio, expondrá más abiertamente la responsabilidad que cada uno tiene de decir lo que hay que decir, de responder al llamado del mundo sobre el cual uno quiere actuar.
No se puede transformar el mundo si no es comprendiéndolo, y la filosofía puede parecer un adorno anquilosado, un pasatiempo de señorita de buena familia (porque no hace aviones supersónicos o porque trabaja en casa y no interesa a casi a nadie); la filosofía puede ser todo eso y lo es realmente: pero es o puede ser también ese momento en que el deseo que está en la realidad viene a si mismo, ese momento en que la carencia que padecemos en tanto individuos o en cuanto a colectividad se nombra y al nombrarse se transforma.
He aquí, pues por qué filosofar: porque existe el deseo, porque hay ausencia en la presencia, muerte en lo vivo; y porque tenemos capacidad para articular lo que aun no está; y también porque existe la alineación, la perdida de lo que se creía conseguido y la escisión entre lo hecho y el hacer, entre lo dicho y el decir, y finalmente porque no podemos evitar esto: atestiguar la presencia de lo que falta con la palabra.
En verdad, ¿Cómo no filosofar?
miércoles, 14 de noviembre de 2007
cómico
viernes, 2 de noviembre de 2007
intención
domingo, 24 de septiembre de 2006
corriente
pienso en la cantidad de relatos que hay en internet, en las voces como se diría, y yo que ando disfónica y congestionada por la vida me dispongo a escribir, siendo que mi mayor actividad de estos días es dejar los días pasar, pensar en las cosas que tengo que hacer y tararear esa canción de Nico, These days. ni siquiera estoy leyendo, tengo la novela 'Viaje al fin de la noche' varada en el velador, los apuntes de mis clases amontonándose en el closet... el diario del domingo es la máxima grámatica que me doy el trabajo de asimilar... entonces porqué simplemente no me guardo estas palabras y ahorro ciberespacio, si no tengo ninguna proposición que hacer, para qué continuar enebrando signos...
...porque sí tengo un link: "La comunicación como fascinación"
lunes, 7 de agosto de 2006
inexistente
el primer comienzo era un rodeo sobre el anonimato, pensaba en mi y en ti, y en qué es lo que gatilla que a veces postiemos... recuerdo la frase 'the inner connection works' que dice el protagonista de 'Extrañas coincidencias' luego de realizar todo tipo de extravagancias para encontrarle sentido a su vida (contratar a unos detectives existenciales está dentro de las extravagancias) llega a la conclusión de que lo importante está en nuestra capacidad de compartir sentimientos y empatizar mutua%... mi divagación no llegó más allá de eso, así que se entiende porque la borré
lo segundo, surgió a partir de una entrevista que vi al filósofo Hubert Dreyfus, que decía que en este mundo globalizado y carente de mayores compromisos, lo importante era que cada uno cree el suyo propio (es el tipo que escribió Abrir nuevos mundos con Fernando Flores y Charles Spinosa), que el sentido se encuentra al tomarse cada uno su papel en serio... si el mundo se traduce simplemente a convenciones sociales, cada uno puede conformar mundos en la medida que creemos convenciones propias y más personas las vayan adoptando... me imagino que es como el cuento que me contaron del rugby, que fue un deporte que inventó un tipo que nunca fue bueno para el futbol, entonces diseño un juego que fuera todo lo contrario. creó su propio mundo, con su propia lógica y hoy el futbol y el rugby conviven sin problemas... puede que mi ejemplo sea burdo, pero el ejemplo que dio Dreyfus en la entrevista fue el de una cena, que cada participante de ella cumplía un rol, y que era la dinámica que se daba entre los comensales la que constituía un mundo
y lo tercero, cuando ya me daba por rendida por mis no concluyentes divagaciones, fue el usufructo de una parte de un poema de mi amigo Manuel Illanes, que venía muy al caso:
"Esto es un falso comienzo. De lo que intento
hablar es de la caída y su silogismo de fuego.
De lo que hablo es de ese molino donde nuestro
grano es macerado, el molino de Cronos.
Balbuceo desde una habitación vacía,
mientras mis amigos duermen borrachos
o copulan desesperados, no lo sé, y Coltrane
sopla un mantra que me reconforta, su plegaria
por los muertos y los vástagos de estas tierras.
Balbuceo mientras fumo el tabaco de la oscuridad
y pienso que mis ideas no existen, o son humaredas
que arrastrara lejos el puelche de los años, más allá
de los valles y las ciudades ardiendo en la sal
de Abisinia."
estuve aquí, pensé en que escribir, de hecho tuve tres comienzos, los cuales, siguiendo la tradición, borré...
jueves, 13 de abril de 2006
optimista
martes, 28 de marzo de 2006
mediatez
viernes, 23 de diciembre de 2005
martes, 6 de diciembre de 2005
cables cruzados
entonces, al parecer, se ha producido una conversión, pues el arte se ha transformado es arqueología y crítica, mientras que la calle, los quioscos y sus esquinas en ficción, caminamos por la calle como si lo hicieramos por una irrealidad. 'tener conciencia' parece ser hoy en día ' ser crítico', nuestra realidad parece salida de una pantalla de cine, y nuestro compromiso con ella suele ser la de ser espectadores... andamos como 'actores entisociales' por la vida, improvisamos, pero desconocemos la historia, nuestro parlamento es reaccionario... (entiendo)
sabemos olvidar, lo que, diría Nietzsche, es una cualidad de los individuos joviales y capaces de crear libremente. las consideraciones morales no pueden ser tomadas en cuenta por una mente creadora, atreverse a crear es suspender la memoria, de otra manera, no se puede entender que alguien ose a producir 'arte' en un mundo ya saturado de este 'concepto'.
lo que me inquieta es lo trastocado que están nuestros sentidos:
caminando con una amigo por una calle en Maipú le hago notar que hay un par de zapatillas colgadas en el tendido eléctrico, él me pregunta ¿sabes lo que significa eso? (él trabaja en un colegio de 'alto riesgo'), le digo que no (se me viene a la cabeza la película el Gran Pez y el pueblo encantado en el tiempo en el que sus habitantes tiraban sus zapatos una vez que decidían ser parte de él), y me responde: son una señal de triunfo, cuando asaltan a alguien tiran las zapatillas robadas a los cables, así, después, pueden ufanarse de su hazaña con su pandilla...
entonces, las zapatillas en el tendido eléctrico serían una suerte de instalación marginal que quienes reconocen pueden saborear o aborrecer, y quienes no, simplemente obvían... es delincuencia, es sacar de contexto, es robar accesorios pop para conseguir droga... en cambio las instalaciones contemporáneas toman prestados elementos de la cultura popular, hacen una investigación, se dan el trabajo de recrear una 'realidad', el 'artista' asume su rol de 'copión' y nos presenta su recreación como 'su obra', la que suele dejarnos con una sensación de absurdo o desazón, o sino de 'tomadura de pelo'
¿?
miércoles, 16 de noviembre de 2005
santo acompañamiento lejano
leer a 'personas' que se cuestionan las mismas cosas que una es compañia para mí
ecuchar música que manifiesta un estado anímico similar al que consume mi tiempo es compañia para mí
el calor, por lo menos para mí, nunca es buena compañia, y no haría mas diferencia entre:
me siento mal y hace calor
me sentí mal cuando hizo calor
...que mi experiencia personal, el efecto que tiene en mi organismo: me irrita, acelera la circulación de mi sangre, y no me dan ganas de hacer nada. me orientaliza... pero también puede llevarme a hacer cosas 'entretenidas' como salir a pasear o hacer un picnic, o a mezclar peras con manzanas para hacer un jugo con harto hielo, y pasar el rato en mi casa
no sé, refuerzo mi ignorancia, tengo muchas cosas que leer y me da lata, eso que estoy en Temuco y está nublado. creo que todo depende del estado de ánimo, que las personas no se conocen, se perciben, y que nosotros en nuestra racionalidad, establecemos todo un esquema de como es la otra persona según una impresión, la primera... después, cuando real% empezamos a conocerla, nos sentimos traicionados, porque no responde a todas estas ilusiones que nuestras carencias habían sublimado en su individualidad altera...
personal% puedo decir que aunque lo que escribo parece teñido de tristeza, me siento bien, tengo de compañia de El cementerio Marino:
"¿Y aún esperas un sueño tú, gran alma,
Que ya no tenga este color de embuste
Que a nuestros ojos muestran ondas y oro?
¿Cantarás cuando seas vaporosa?
Todo huye, bah. Porosa es mi presencia,
Y también la impaciencia santa muere"
Paul Valéry
ahora, respecto a la 'muerte impaciente' me quedo con lo que plantea Epicuro 'cuando la muerte es, uno no es, y cuando la muerte es, uno no es'... quizás lo que nos molesta del calor es que sabemos que acelera la fermentación, que le debe obediencia sólo a la calavera.
martes, 15 de noviembre de 2005
al lote...
las bifurcaciones del camino nos tiran para un lado y así es como vamos descuidando el otro.
(busqué en el diccionario el término 'híbrido' y resulta que tiene como raiz etimológica el significado 'injuria')
todo fluye silente, no hay problema con el tiempo digital, pero los suizos no confiaron en él, se lo dejaron a los japoneses. ahora 'lo japones' es moda, estamos globalizados y parece que nos está haciendo bien conocer esta nueva forma de entender el mundo, orientalizarnos un poco, alimentantarnos con otras especies...
(hablaba por MSN con una amiga y la dirección de este blog, se sorprendió de la 'seriedad' de los 'temas' a los que me aproximo, me dijo 'profunda'... creo que no puede haber nada más superficial que hablar de lo que hablo, pues si real% quisiera decir algo importante, le daría mil vueltas al asunto y no escribiria nada: sarvakarmafalatyaga. pero me gusta hacerlo, aunque no sé si este sea el verbo apropiado para bloggear)
divagar, errar, pero no corromperse. permitirse el quiebre como exageración de la fermentación, sin injuriar a nadie, porque cada uno tiene sus modos... no creo que sea necesario orientalizarse para comprender el mundo de manera más pausada, con un tic tac astronómico.
sábado, 12 de noviembre de 2005
instantánea
miércoles, 9 de noviembre de 2005
versión 0.1
si tuviera algo más que puntos suspensivos mal enfocados quizás sería otra persona. pero, a mi entender, ser 'persona' no es la gran cosa... no me molestaría simple% reproducir lo que otros han dicho (de hecho creo que lo hago, pero no me doy cuenta, blog is free), pero mi memoria es frágil. me acuerdo de esa novela de Sartre en que el autodidacta se sentía orgulloso cuando un pensador reconocido por la academia había postulado lo que él en principio creía como una idea propia ... cuando a mí me pasa eso, me da vergüenza, asumir que soy una mala lectora, que me distraigo fácil% es mi forma de arrogancia más recurrente
retomando el post anterior, mi forma de extraña violencia es la duda: reforzar mi ignorancia. esta actitud, me mantiene alegre en un mundo descuadrado de formalismos innertes, la pulcra manera en que los prototipos se hacen cargo de la realidad. para sacar a Chile de esta sabia manera de disimular este individualismo que nos tiene sentados frente a este aparato, me informan que se está desarrollando un departamento de Innovación en el cual pensantes tendrían las herramientas que necesitan para sacarnos del gris, que este es un proyecto tan real como el Transantiago
1,2, 3 por ti! jugemos a la escondida por mientras, hagamos como si no nos vieramos, total el otro es producto de nuestra imaginación, un término que utilizan idiotillas como yo o doctos y más redocdoctotos como los que escriben en otros medios, pero, cuando vamos por la calle no somos capaces de reconocer... nos reconocemos en la pantalla del cine, en la escritura de un individuo, pero no en el cansancio de un par
la publicidad (¿o cómo debería llamarla?) tratándonos de 'tú' para que confiemos en sus ofertas, carteles en los que encontramos proximidad, posibilidades de compra que nos hacen pensar que somos tomados en cuenta por un ente superior, un jugador majestuoso, el que entiende este juego, el accionista mayor, el que tiene una noción de realidad más concreta que esta virtualidad, pero que no es capaz de distinguir entre el casino y la bolsa de comercio, que no distingue la diferencia entre contratar y despedir o comprar y perder fichas...
que sé yo, mi pregunta es:
¿ceder o no ceder el asiento?
martes, 8 de noviembre de 2005
extraña violencia
no basta con percatarse del entorno, hay que jugar, hacernos cargo de nuestra visión, hacer el loco... oponer significaciones para que las opiniones disímiles se encuentren... enmarcar la paradoja.
siempre hablo de lo mismo ¿cierto?
me complica la forma, mi imaginario es perezoso... se despierta tarde, mal y nunca, se da una vuelta y vuelve a la pregunta: ¿importa plasmar quietud?
mi desfase es temporal y a la vez contingente, me permite cierto tipo de comunicación, pero no alcanzo la transformación
es agradable perder el tiempo, consentirse con trivialidades, pero la voracidad del tránsito no es sólo una cambio de cara (como pretende convencer el Transantiago) es otra forma de hacer patente que simpre queremos estar en otro lado, que no entendemos el movimiento, que nuestras categorías son muy severas. distinguir primordial% entre tiempo y espacio nos tiene en una concepción de mundo muy competitiva, la eficacia nos tiene avasallados... al parecer.
lunes, 24 de octubre de 2005
erga
Para comenzar, entiendo que esto será un consejo para mantener una buena comunicación interna. Este enunciado, que parece un simple sofisma, pretende manifestar que antes de emitir un juicio sobre algo, es necesario reconocer el contexto en que nos situamos. Tomar en cuenta las múltiples variables que cada gesto comunicativo implica. Si queremos pronunciarnos sobre algo, es necesario constatar el medio en que ‘este algo’ se desenvuelve.
Ahora, ‘dar consejos’ es una modalidad de comunicación que busca hacer un bien, pero un bien no se constituye por sí mismo, sino según la circunstancia y el momento. Por lo tanto, el principal consejo es actuar a conciencia, reconociendo la realidad, no sólo del otro y de uno, sino teniendo presente la situación que se pretende cambiar. Las palabras, los consejos, no valen si no hay un reconocimiento de causa y de contexto.
Ahora, ¿cómo obtener esa conciencia?
...
Observando en silencio, escuchando, siendo empáticos, venciendo nuestros prejuicios, respetando a cada ser humano…
En la comunicación no es el valor del mensaje lo que prima, sino la interacción y el grado de comprensión lo que determina el éxito de nuestra hazaña. Los mensajes se alteran en la medida que van siendo comprendidos, en la medida que vamos interpretando la realidad de nuestro interlocutor y reconociendo su mundo. El valor del acto comunicativo está en que gestiona estos cambios, la constancia de nuestro mensaje está en el cambio que produce, no en las palabras que enunciamos o escribimos.
Conversar es un ejercicio, una preparación para realizar un bien, tanto a las personas como a nuestro entorno, por lo tanto si lo que pretendemos es alterar en forma positiva lo que nos rodea, es fundamental dar la posibilidad de que nuestro mensaje cambie, ser flexibles ante la realidad.
No es difícil retractarnos de nuestras palabras, el problema es atreverse a reconocer que nos equivocamos y que es mejor cambiar de opinión, que seguir adelante con enunciados en los que no creemos. Pero, llegar a este reconocimiento puede jugar en nuestra contra, pues mientras más nos retractamos, más credibilidad perdemos. Entonces, guardar silencio por un tiempo por un tiempo nos permite observar los errores que conllevamos y la manera de subsanarlos... Una buena comunicación se da en cuanto sepamos mantener un equilibrio entre lo que escuchamos y lo que decimos.
Lamentablemente, no basta sólo con las buenas intenciones para llevar a cabo un ‘verdadero acto comunicativo’, si no se comparte el mismo lenguaje, si no se manejan los mismos códigos, será muy difícil llegar a un acuerdo que permita mejorar la comunicación interna, a veces no son las partes las que están fallando, sino el sistema que no favorece que la comunicación se de. Entonces es cuando aparece la necesidad de ayuda externa, de alguien que pueda ponerse en el lugar de ambas partes y que facilite el reconocimiento mutuo: un mediador.
El mediador, al ser un agente externo, reconoce las inercias del sistema, pone de manifiesto los desperfectos en el engranaje comunicativo, hace visible los factores que no le han permitido a las partes entenderse. Es decir, hace posible un dialogo en el que las personas involucradas sepan escucharse y reconocer lo que dicen, dejando de lado los desperfectos que no habían permitido este reconocimiento.
En conclusión, es la capacidad de compartir un mismo mensaje lo que determina una buena comunicación interna. Para esto, en primera instancia, es necesario reconocer que los códigos que manejamos tienen limitaciones y beneficios, no basta con tener las mejores herramientas para que se de un verdadero dialogo, sino existe un reconocimiento de pares 1º.
miércoles, 19 de octubre de 2005
focus group
| "Pure easy listening, settle down On the pillow soft when they've all gone home You can concentrate on the ones you love You can concentrate, hey, now they've gone" Belle and Sebastian ayer mis mejores amigos me preguntaban por mi motivación blog, yo les dije que era la inmediatez lo que me gustaba, que fuera gratis, que el movimiento fuera virtual, que no tengo que ir a una Iglesia para contar lo que me atormenta, que lo puedo hacer ficción, porque como dijo el gran Fedor "si Dios no existe entonces todo está permido" a ellos le parece extraño mi afán, pero entienden mis extrañezas, no ponen caras raras cuando me escuchan decir que puede que el libre mercado esté detrás de esto, que esta cuestión es gratis porque es producto del marketing, porque a mi parecer sale más barato leer un blog que entrevistar a un joven, que es relativamente fácil identificar al público blog, que tiene ciertos accesos y que tiene ciertas monedas... etc. |
martes, 11 de octubre de 2005
retórica
me disloco entre lo que personifico y lo que creo que soy, y en esta dislocación se produce un vacío. este vacío se difumina en la voz que escuchan mis seres queridos o en la repetición de temas virtuales.
(opto por fragmentar lo que pienso, esta presentación me permite diferentes abordes. entiendo que mis temas son recurrentes, que lo que cambia es la expresión. en mi forma de buscarlo me pronuncio a mi manera, moldeo mi vacío para hacerlo palpable a otra subjetividad)
me ficciono. le doy forma a mi cuestionamiento para que las palabras me sujeten, para demarcar, en teoría, mi difuso estado de ánimo.
entonces el juego se da entre: yo, segura de que soy, y yo, represento inseguridad para confirmar en esta subjetividad lo que estoy sintiendo, a medida que lo pienso y lo escribo.
quizás debería asumirme nihilista, pero esta afirmación implica englobarme en un contexto que nunca podré entender en su totalidad, un sistema que se contradice de la misma manera que todos mis predicados, sería asumir un símil, no una identidad.
en pocas palabras, reconozco que soy muy Jalisco Zapata (si no gana, empata) o, como me dijo una amiga, que yo soy un poco demasiado tolerante.
(difiero)
sábado, 1 de octubre de 2005
lo mismo
ellos saben que no somos capaces de comernos todo lo que cazamos y se acercan a nosotros para evitar el desperdio.
pero nosotros tenemos miedo, pensamos que nos quieren atacar, los ahuyentamos...
así es como ellos comienzan a imitar nuestras muecas, a humanizarse...
así es como encuentran su domus, su domicilio, el calor que se obtiene al dominar nuestros miedos...
acompañados construímos nuestro hogar y acompañados salimos a cazar
jueves, 22 de septiembre de 2005
contingencia
¿por qué las letras tienen el don de formar preceptos de acción?
¿por qué cuestionarse es una forma fantasmal de rascarse el ombligo?
¿por qué leer preguntas que remiten siempre a lo otro?
¿por que cambiamos tan seguido, pero volvemos siempre a lo mismo?
¿será porque por qué no es la pregunta?
¿será porqué porque al encausar condicioneales dejamos lo principal fuera?
¿será porque aparentemente lo principal es vivir el presente, no más?
¿es la voluntad un motivo o una excusa?
¿son los signos debilidad consciente o expresión onírica?
¿se puede conocer a partir de accidentes?
¿se puede conocer?
alguien que tengo en mente escribió algo que en mi alteración subjetiva podría reproducir como "conocer hoy es soñar". ese alguien por lo que entendí fue una persona muy reflexiva, una persona que veía su escritura como una herramienta para pulir su espíritu, que defendía la variación de los poemas (lo que le acarreó muchos problemas con los editores), pues para él no existe un poema definitivo, sino un poema abandonado...
por mi parte, podría decir que asumo mi escritura como una piedra pome, esas piedras livianas que buscaba en las faldas de un volcán... asumo lo que escribo como un encuentro, pero no desconozco el proceso igneo aquietado, ni el bien que me hace al sacarme la suciedad de encima, al rascame la piel mientras me rasco el ombligo, sentir ese cosquilleo irreal me justifica... lo que no sé es por qué quiero justificarme
¿es la palabra un justificativo?
¿somos apoderados de accidentes espirituales?
¿nos entedemos al darnos a entender?
¿es el otro el justificativo para hacernos contingentes?
me agrada la duda, me simpatiza... me permite manejar muchas variables para dejarme llevar siempre por la más accidental, la que se escapa de mi mente para transformarse en acción, la que desdice mi teoría con un impulso motoro.

El autor de la Epopeya de los 15 jinetes (con caballo paradigmático) quiso quedar en el anonimato, no por humildad, sino por auténtica prudencia. Casi todos los rumores son falsos, perversos y fruto de un desequilibrio. Cuando el incrédulo se pone a la defensiva la comunicación adquiere facetas de relatividad y pierde eficacia en su función de bien social. La convivencia queda erosionada al disminuir el acuerdo cooperativo que es la confianza [fides]. La desconfianza de niños, ancianos y habitantes de zonas aisladas es mayor -como mecanismo de defensa- porque sienten más inseguridad. Sartre tenía poco de optimista platónico y destacó mucho lo terrible de la naturaleza humana. Aunque nunca perdió el optimismo que le acompañó desde su infancia, relacionaba directamente el pesimismo con la desconfianza. Por todas las consecuencias a costa del prójimo el que escondió la mano confiesa, no reconoce.