'cookieChoices = {};' tiempos y palabras

jueves, 22 de septiembre de 2005

contingencia

¿por qué nace el deseo de hacer patentente algo inseguro?
¿por qué las letras tienen el don de formar preceptos de acción?
¿por qué cuestionarse es una forma fantasmal de rascarse el ombligo?
¿por qué leer preguntas que remiten siempre a lo otro?
¿por que cambiamos tan seguido, pero volvemos siempre a lo mismo?

¿será porque por qué no es la pregunta?
¿será porqué porque al encausar condicioneales dejamos lo principal fuera?
¿será porque aparentemente lo principal es vivir el presente, no más?

¿es la voluntad un motivo o una excusa?
¿son los signos debilidad consciente o expresión onírica?
¿se puede conocer a partir de accidentes?
¿se puede conocer?

alguien que tengo en mente escribió algo que en mi alteración subjetiva podría reproducir como "conocer hoy es soñar". ese alguien por lo que entendí fue una persona muy reflexiva, una persona que veía su escritura como una herramienta para pulir su espíritu, que defendía la variación de los poemas (lo que le acarreó muchos problemas con los editores), pues para él no existe un poema definitivo, sino un poema abandonado...

por mi parte, podría decir que asumo mi escritura como una piedra pome, esas piedras livianas que buscaba en las faldas de un volcán... asumo lo que escribo como un encuentro, pero no desconozco el proceso igneo aquietado, ni el bien que me hace al sacarme la suciedad de encima, al rascame la piel mientras me rasco el ombligo, sentir ese cosquilleo irreal me justifica... lo que no sé es por qué quiero justificarme

¿es la palabra un justificativo?
¿somos apoderados de accidentes espirituales?
¿nos entedemos al darnos a entender?
¿es el otro el justificativo para hacernos contingentes?

me agrada la duda, me simpatiza... me permite manejar muchas variables para dejarme llevar siempre por la más accidental, la que se escapa de mi mente para transformarse en acción, la que desdice mi teoría con un impulso motoro.

miércoles, 14 de septiembre de 2005

redondela

¿qué es una imagen?
¿una percepción?
...
diría que sí, pero digo no dos veces para darle vueltas al asunto. creo que a todos nos gusta o por lo menos los que hemos participado de este medio que es la comunicación... dar vueltas.

“nunca les hablé de eso, porque siento que no me corresponde, al cabo, es mi expresión”

“La avidez de certeza que nos agita no impide que no esté escrito en ningún sitio que todo deba guardar coherencia.”

“A veces pienso que si pusieras tus imágenes juntos a estas letras resultaría algo increíble.”

En primer lugar tenemos un medio de expresión, algo que está inconcluso, algo que no es creíble porque es una imagen que permanece en la conciencia de un individuo, un poema que no ha sido escrito...

En segundo lugar tenemos un amor platónico, porque el amor no se corresponde con las ideas de un filósofo muerto hace siglos.

Y, tercero, no tenemos nada, o lo tenemos todo, o persistimos en una duda, que es lo mismo que creer que entendemos o saber nada de nada...

y para finalizar, tenemos que mis pensamientos no se corresponden con los pensamientos anteriores, pues en medios de comunicación como este, la interpretación es libre y el desorden universal... como un caldo de cabezas o como la sopa originaria.

viernes, 2 de septiembre de 2005

chist!

"La devastación es la expulsión de Mnemosyne a la alta velocidad"
Martin Heidegger

siguiendo esta cita, pienso que hoy la musa de la Memoria estaría a orillas del camino haciendo dedo, esperando que alguien se detenga para ayudarla a llegar a su destino, pero todos vamos muy rápido, y todos creemos que nuestro destino es el único que importa.

Mnemosyne debería saber que si quiere llegar a algún lado debe ganar dinero y comprarse un auto, adaptarse a la alta velocidad.

martes, 23 de agosto de 2005

autoreferencia

hablaba con mi mejor amigo sobre lo que hablábamos, era una metaconversación, nos rascábamos el ombligo, nos picaba nuestro origen, nos sabíamos engendros del azar, conciencias teorizantes a partir de la nada. yo me pronunciaba con cierta certeza, tan cierta como el titulo de este blog, que pretende ser un principio de identidad lógico invertido, pero que tiene una tercera negación implícita, que es lo que sé que no sé, lo que complemento con condicionales airados en el vacío, en imágenes cinematográficas como la bolsa de basura encumbrada en Belleza americana, la primera película de ese director de teatro del que no recuerdo el nombre. mi amigo escuchaba mis irreales proyectos, no sé que me vino al cuerpo, no sé si estoy deletreando un dicho popular o estoy equivocando mis palabras, se me ocurren cosas que creo realizables, pero que al verlas de lejos me parecen ridículas, como estar enamorado. hay momentos en que creo ciegamente en lo que digo, pero pasa el tiempo y me doy risa.

vi esa película de Woody Allen que tradujeron como Crímenes y Pecados, en que un filósofo, que el prot-agonista pretendía documentar, sostienía el valor de la vida por sí misma, hablaba de la capacidad del ser humano de amar, pero también su incapacidad para concebir un Dios enteramente bueno, este personaje sostenía que la única opción para sobrevivir en un universo totalmente indiferente a nuestra existencia es nuestra capacidad de dar y recibir amor... en fin, de dar sentido, de engrupirnos. la cuestión es que en la película el filósofo se suicida. no le conté esto a mi amigo, le conté la teoría, no la contingencia, en la conversación yo defendía que éramos lo que decíamos y hay cosas que yo todavía quiero negar con mi silencio.

se me vino a la cabeza contar esto aquí porque el supuesto antagonista de la película en cuestión decía que la comedia es 'tragedia + tiempo', que a medida que pasa el tiempo uno se ríe hasta de las experiencias más dramáticas.

a mi me gustan los chistes fomes, como ese que mi papá siempre nos contaba:
'- ¿cómo lo hace un elefante para subirse a un árbol?
- planta una semilla, se sienta arriba y espera hasta que crezca el árbol'

¿pero qué es lo que hace a un chiste, chiste?

busco respuesta en la RAE:

chiste.
(De chistar).
1. m. Dicho u ocurrencia aguda y graciosa.
2. m. Dicho o historieta muy breve que contiene un juego verbal o conceptual capaz de mover a risa. Muchas veces se presenta ilustrado por un dibujo, y puede consistir solo en este.
3. m. Suceso gracioso y festivo

chistar.
(De chist).
1. intr. Emitir algún sonido con intención de hablar. U. m. con neg.
2. intr. contestar (replicar). U. m. con neg.
3. intr. Llamar la atención de alguien con el sonido chist.

(me quedo en el chist, el movimiento no me causa risa)

miércoles, 17 de agosto de 2005

ambigüedad

una de las gracias del lenguaje es que se contiene en palabras, una de las gracias de las palabras es que se las lleva el viento, una de las gracias del viento es que hace girar remolinos, una de las gracias de los remolinos es que se pueden hacer de papel y una de las gracias del papel es que puede contener palabras.

me parece que todo es repetición, pero ¿de qué estoy hablando? ¿de "una de las gracias"? ¿de maneras de entender el mundo? ¿de decir una y otra vez palabras que no tienen objeto?

...es extraño, a veces creemos que decimos cosas del mundo o de nosotros pero no estamos diciendo nada, sólo adjetivos que prentenden darle un valor agregado, es decir real, a lo imaginario.

tanto las palabras como el viento transportan todo tipo de significados, pelusas que se meten en nuestros ojos y distorcionan un poco lo que vemos, una distorción necesaria para salir de la uniformidad... la precariedad del telescopio de Galileo alteraba lo que veía, y esta distorción cuadraba con la idea de que la tierra no era el centro del universo... las exageraciones estimulan al cambio.


.decir siempre es sumar, pero hay sumas que restan (hay números negativos y positivos)

.sumar no siempre es bueno, pero lo bueno se hace según las circunstancias (nuestros valores expresan la conveniencia social)

.los peros siempre son necesarios, y aquí, creo yo, no hay pero que valga: - si no existe oposición, no hay interacción y es en la interacción donde se le da valor a las cosas (lo necesario para uno, no lo es para todos, ese es el pero que sustenta el intercambio)

¿sumar o restar? ¿peros o manzanas? ¿vocales o escritos? ¿sonido o sombra? ¿ambigüedad o certeza? ¿pregunta o exclamación? ¿signo o ser?

- coherencia, que definido por la RAE corresponde a:

1. f. Conexión, relación o unión de unas cosas con otras.
2. f. Actitud lógica y consecuente con una posición anterior



lunes, 15 de agosto de 2005

trama

conversando la otra vez un amigo me contó que el cine de terror surgió en la Alemania de posguerra como un medio para sublimar el miedo y la pobreza imperante, hacer una caricatura negra de la desgracia que se vivía era una forma de trasladar el verdadero dolor a una proyectada ficción, en la pantalla los rasgos humanos eran llevados al límite, los sobrepasaban, llegando a concebir a los protagonistas como monstruos o como seres en situaciones demasiado irreales, así, la identificación desaparecía, se trataba de la desgracia de un otro extraño, de un ser que se sale de la uniformidad de la naturaleza.

una vez haciendo una pequeña investigación de cómo llegamos a lo que hoy entendemos por amor, llegué a que todo el love thing había surgido en el Medioevo cuando los individuos estaban tan aislados en sus feudos que para encontrar pareja debían salir al exterior. la soledad y la incertidumbre social gatillaron esta sublimación emocional. hablamos de una época en que cada feudo tenía sus reglas internas y en que la vida política se reducía a mantener una pequeña porción de tierra funcionando, agricultura y religión eran los lugares comunes de sus habitantes.

la hazaña amorosa comenzaba por ese darse cuenta de si me quedo acá no conseguiré nada bueno, este deseo instaba a cruzar el río, y en este emprendimiento la principal herramienta para conseguir el objetivo, encontrar un otro a quien amar, era la poesía. el canto a la belleza y la idealización de una dama, que era la figura en carne y hueso de la castidad de la Virgen María, conjugaron el sentimiento amoroso. en esta dinámica la figura de la Virgen representaba una posibilidad para sanar las heridas causadas por un trabajo que no era otra cosa que un medio de subsistencia, pues los frutos de esta acción eran propiedad ajena, del Señor feudal... la servidumbre era el pacto esencial.

así, la capacidad creadora, la poesía, se constituyó en un medio liberador que buscaba un otro al que entregarse, una mujer desconocida a la que le rendir pleitesía, una nueva forma de sumisión en la que latía la posibilidad de redención. pasar por todas las formalidades del cortejo era un trabajo que prometía ciertos frutos: ser comprendidos y contenidos por otro ser humano.

hasta acá el espíritu amoroso todavía está modelado por las prácticas agropecuarias, buscando el resultado de la cosecha en vez del disfrute de la siembra en sí misma, como actividad para sacar provecho en vez de un quehacer en el que se logra una conexión con los ciclos de la naturaleza... típico de la mentalidad occidental medir las cosas según su productividad, el exito es lo que importa, la exit de nuestros límites para entrar otra realidad, un problema de piel, nuestra porosidad...

leyendo a Cioran descubrí el término sarvakarmafalatyaga: desapego del fruto del acto... sabiduria oriental. aprender a disfrutar el vacío, dejar que las cosas fluyan, que sigan su curso, no interferir en vano. llevando esto al juego, la idea sería: jugemos a dejar ir, no a acaparar. en vez de jugar ajedrez, jugemos go... no pretendamos hacer caer al rey, dejarlo horizontal como resultado de su derrota... burdo simbolismo de la posesión ajena, me parece mejor vencer nuestro ap-ego, aprender a observar en calma, la sabiduria como estética es no obrar hasta saber cuando debemos hacerlo, con propiedad de causa...

aventurarse en el juego del amor es salirse de lo cotidiano, asumir ciertas reglas extrañas en la que desconocemos el curso habitual de lo real, entrar a una dinámica en la que no hay nada asegurado, y asumir esto es el punto fundamental del asunto... la hazaña del trovador de la Edad Media era salir de su feudo y su valentía era la fe que tenía en sus poemas. a su vez, una buena película de terror no es necesariamente una en la que los protagonistas logren vencer al monstruo agresor, sino una en que el desenvolvimiento de sus personajes logró comprometer nuestra emocionalidad...

en fin, entrar en la ficción del amor es llevar nuestros sentimientos al límite, es una posibilidad de subsanar un desbarajuste esencial mediante la proyección de belleza y olvidar la alienación de una realidad repetitiva... nada más, ni nada menos.

viernes, 12 de agosto de 2005

dación

la otra vez pensaba la forma externa en que tenemos que tranzar para entrar a trabajar: las mujeres tienen que maquillarse, los hombres cortarse el pelo. ambas son formas de simular nuestra naturaleza, la mujer se embellece mediante colores, el hombre se ordena mediante el corte.

cuando fui a ver Blow out la película de Brian de Palma la protagonista era maquilladora y su pretendiente era un editor de sonido, ambos debían resolver la conspiración que sustentaba la narración. la chica era bella, y se maquillaba tan bien que parecía que no se maquillaba, le contó este secreto al protagonista y ese para galanear le dijo "me imagino lo bella que te debes ver cuando te maquillas para que se note". en esa cita acordaron que unidos descifrarían el enigma de la ficción, él utilizaría todas sus habilidades para intervenir las conversaciones ajenas, ella sería el blanco perfecto para detonar esas conversaciones...

el juego que se da en las relaciones interpersonales es una constante edición de lo que somos, y lo más patético es que nadie está seguro real% de lo que somos, porque al fin y al cabo lo que somos es lo que pretendemos. a mi entendeder nos constituímos como proyectos, y sé que no estoy siendo original al decirlo, que estoy tomando a Heidegger al pie de la letra, pero el asunto que son estas palabras las que le dan sentido a mi caminar, me orientan y me dan la seguridad necesaria para seguir adelante. a veces las interpelaciones de desconocidos me distraen, me llaman la atención desde su perspectiva, lo que proyectan en mí me extraña, entiendo lo que dicen, pero lo que me despierta mi curiosidad es porqué dicen y porqué ahora lo digo

¿qué nos mueve a decir lo que pensamos? ¿cuál es la necesitad de vertirse en otro? ¿rebalsar vasos ajenos?

asumo que el movimiento circular que se da en la superficie del agua al caer una gota tiene un equilibrio tácito, y el que se llege a vertir su contenido constituye una posibilidad de renovación... como donar sangre, los 450cc. que sacan empiezan a circular en otro organismo, pero se renuevan en el de uno, siempre estamos supliendo nuestras carencias y eso nos permite quitarnos un peso de encima, limpiarnos en cierta medida y así nuevas cosas empiezan a circular...

martes, 9 de agosto de 2005

extremar

"uno ve lo que quiere ver", pero tenemos la posibilidad de pensar y repensar, de decantar lo que entra en nuestra percepción, de no tentarse con los bocadillos, de mirar de lejos, de ver como los otros comen y pensar: que me podría aportar llavar a cabo la acción de echarme a la boca lo que todo el mundo se echa a la boca y tragar.

el hambre agudiza los sentidos, nos predispone a la caza, despierta nuestra desconfianza, salir a terreno es asumirse presa y depredador. la violencia es eso, asumir nuestro apetito. necesitamos echarnos algo a la boca para tranquilizarnos, siempre ha sido igual, en la más tierna infancia era un objeto inanimado, luego, en el cinismo social, le hincamos el diente a sujetos deseados, apostamos por espirirualidad, descontextualizamos nuestra naturaleza... es lo que somos, animales fabricados a punta de ideales, creer es nuestra carne. hubo un momento en que creíamos en cuentos infantiles, en esas realidades que nos leían nuestros seres queridos, pero llega un momento en que ya no necesitamos una voz susurrando palabras sentidas para dormir, llega un momento en que el cansancio de haber jugado toda una tarde basta, y sin darnos cuenta empezamos a dormir por nuestra propia cuenta, ya no escuchamos relatos ideales, empezamos a recordar lo que soñamos ¿existirá alguna relación entre el dejar de prestar atención a lo que nos dicen nuestros cercanos con el recordar nuestros sueños?

no sé, todo es paradójico y está bien así, está bien que las cosas sean contradictorias, todos los somos, todos profesamos ideales, el asunto es no tomarnos tan a pecho, situarnos en el esquema cartesiano, medir las distancias...

ahora, saliendo de la x que estoy expresando, tendría que decir que al hablar en pro de la violencia, no pretendo validar las guerras, las guerras me parecen absurdas, pero todo lo que sucede es absurdo, somos nosotros los que le damos sentido a lo que nos ocurre. a mi entender tanto los cuentos infantiles como las guerras son fenómenos que nos constituyen como seres humanos, como una amenza, como una esperanza, como jugar, como proyectarse, como construir y destruir...

miércoles, 3 de agosto de 2005

cínica rabiosa

no deja de extrañarme el afán de acorazarse en convicciones del ser humano, ese adoptar "verdades" como si se tratase de certezas universales y más encima el pretender difundirlas.

me extraña, aunque lo entienda... el problema es que me molesta que en ese acorazarse no vean al otro tal cual se muestra, que juzguen al otro desde esa convicción.

hoy fuy al Centro de Estudios Públicos a ver una película bélica y los principales comentarios se remitieron a la si se trataba de una película antibélica y de como el cineasta mostraba la guerra de clases. lo que me da rabia es que los participantes de este debate, personas civilizadas, vean en la violencia un instinto bajo y prohibido, y no sean capaces de separar la violencia de la milicia... si todos los seres humanos somos violentos, y resulta que si hablamos de guerra de clases la principal herramienta de cambio es el uso de este instinto animal fundamental para la supervivencia. pero resulta que la gente civilizada encauza su violencia practicando deportes y ve en la manisfestación directa de la violencia, una agresión cargada de intencionalidad, una falta al orden que es necesario castigar. su cinismo envuelve en plástico el entorno que perciben, todo entra en sus sistemas anesteciado... se llenan la boca hablando de defender la marginalidad, pero no salen de la comodidad de su catedra.

me da rabia este cinismo educado... se me viene a la cabeza la canción de The Delgados: All you need is hate, que por cierto es muy dulce... para mí lo mejor la parodia... no tengo el coraje de exponer mi vida por lo que creo, de hecho mis creencias me incitan a considerar todos los puntos de vista de la misma manera, pero no puedo evitar reaccionar a ellos, me nace contradecir, al fin y al cabo en la dialéctica se dan las cosas.

hoy en el CEP expresé mi disgusto frente a la soberbia teórica que se explicitaba ¿y qué pasó? ...el prestigioso abogado empezó a dar catedra sobre las vías diplómaticas para resolver un conflicto, quizás vio cierto peligro en mi frase: las guerras son necesarias porque siempre hay un tarado contra el que hay que rebelarse. y este profesor empezó a exponer todos sus conocimientos de la misma menera en que los vendedores que se suben a las micros hablan de sus productos, comosi en los dilemas morales valiera de algo lo que se sabe o tiene, lo que vale en ese momento son las conclusiones que sacamos de nuestras vivencias, a mi entender.

escudarse en clasificaciones académicas es como mostrar el envase de un alimento ya digerido, puede que te dé credibilidad al servir de evidencia de que sí te comiste el contenido, pero el asunto es expresar el provecho que sacaste de su interior, no presumir del envase, pues puede incluso que el contenido se lo haya comido otro y el envase no es más que una falsa pista... a mi entender lo mejor es comerse el contenido y reciclar el envase para que se convierta en otra cosa, no contaminar con residuos del pasado.

lunes, 25 de julio de 2005

reproducir

¿qué será lo que nos atrae de los chistes fomes que los seguimos contando?
¿que es lo que encontramos en ellos que contrarictoriamente nos causan gracia?

¿no tener una razón especial, no responder a las expectivas, descolocarnos, reflejar nuestras incoherencias, etc.?

no sé.
no saber es tragicómico.
"sólo se que nada sé" es la máxima conocida de Sócrates, un hombre que desconfiaba de las opiniones ajenas, de las típicas opiniones que se vierten en medios como estos. ese tipo que sin querer queriendo fundó la filosofía occidental al parecer no se tomaba muy en serio, pues tenía una certeza, que lo esencial estaba en otro lado y que nunca llegaría a eso mediante las palabras...

"sólo sé que nada sé" es como un chiste fome que se reproduce en distintos medios de comunicación, de diferentes maneras, con más o menos palabras... opiniones que acompañan a nuestro incierto caminar...

sábado, 16 de julio de 2005

subjetividad de tipos

a mi entender existen 2 tipos de personas:

a) las valientes
b) las cobardes.

las valientes las divido en:
a) serenas
b) exaltadas

a los cobardes en:
a) cínicos
b) leales

ahora, el poder normalmente lo empuñan los valientes exaltados y los cobardes cínicos... los 2 tipos que quedan, usan de escudo una dejadez integral que les permite desenvolverse tranquilamente en este medio...

lunes, 11 de julio de 2005

buen pasar

...creo que fue Ortega y Gasset quien dijo que entender la sociedad a través de la moda es como investigar al ser humano a partir de 1 célula, ambos son elementos aparente% nimios, pero quién sabe ver en ellos puede sacar muchas conclusiones coherentes.

es extraño como nos constituimos a partir de detalles, como todo puede ser reducido a su mínima expresión y que en ese estado encontramos la serenidad, la calma de saber que mientras menos apegados estemos a lo macro, nuestra micro fluirá consentida% por el panta rei

para mí, caminar es lo mejor... ir paso a paso... entrar en contacto directo y solitario con el entorno... medir el mundo a la velocidad que mis pies lo permitan... no desperdiciar monedas en el transporte, invertirlas en algo que permanezca en la memoria material o ideal... darme cuenta que ni los autos ni los otros transeúntes son antagonistas, sino que debo encontrar la percusión en ese ajetreo... moderar o acelerar mi velocidad cuando ando acompañada, encontrar con mi par el mejor paso, transar mutua% el palpitar sobre el pavimento...

domingo, 3 de julio de 2005

¿1 nuevo sol?

es sorprendente la cantidad de paradojas que puede contener 1 emoción y notar, a la vez, la coherencia que gesta en nuestra lectura del mundo.

hoy por ej. criticábamos la campaña de Falabella: India Chic, con la Catalina Pulido vestida en forma rudimentaria. ese letrero pronuncia 1 absurdo, 1 descontextualización total, es el montaje de 1 artilugio, pero gatilla el deseo de ser parte de ese contexto, despierta algo en nosotros, algo superficial, estamos de acuerdo, pero algo que motiva el ir a la tienda en busca de1 prenda para sintonizar con ese mundo de ensueño: la moda. y, como dijo Wilde, la moda es tan ridícula que cambia a cada rato, nunca está conforme consigo misma.

...ahora si lo ponemos en el plano de las emociones más profundas, 1 heterónimo de Fernando Pessoa diría: todas las cartas de amor son ridículas, si hay amor tienen que ser ridículas, pero más ridículo es quién nunca en su vida ha escrito cartas de amor...

2 ámbitos para la misma paradoja, el encuentro se da en la metáfora.

viernes, 1 de julio de 2005

conserva multiplicidad

no dentro de 1 recipiente gris,
mejor expórtarla,
no al extranjero
sino al igual

somos seres cosmopolitas,
nuestra concepción se pretende cosmética:
busca belleza y objetividad
nuestra polis se pretende civilizada:
la justicia no necesita ver para distinguir lo correcto

tú qué necesitas?
necesitas escritura?
disfrutas estos recipientes virtuales?

mi caso es desprejuiciado
no sé que es lo que verbo...
no sé porque hago sugerencias que parecen órdenes
esquemas singulares dentro de 1 caos
no sé porque creo que es 1 buen consejo escribir:
conserva la multiplicidad

tú lo sabes?

jueves, 30 de junio de 2005

¿qué es ironía?

(1 parte de mi tesis)

Para entender el significado de ironía debemos remitirnos a lo que eran las comedias griegas, en las que se daba la pareja arquetípica del falso sabio y el falso tonto. El primero, el alazon, alardeaba de sus conocimientos mediante fatuas aseveraciones; el segundo, el eiron, modestamente se ganaba la complicidad del público, y pese a su bajo perfil durante la conversación, al final logra poner en ridículo a su altanero compañero. Con el tiempo, ambos términos derivaron en alazoneia y eironeia, el primero designaba toda aquella actitud vanidosa de quien se siente muy seguro de lo que sabe, mientras que el segundo alude al disimulo de quien sabe, pero no lo demuestra.[1]

Con la aparición de la figura de Sócrates, el recurso irónico toma una implicancia más profunda, constituyéndose en el primer momento de su método para llegar a las verdades esenciales. Fingiendo ignorancia, Sócrates lograba que su interlocutor expresara su opinión, la que no lograba resistir las “ingenuas” preguntas del filósofo, de este modo, el falso conocimiento era erradicado, y era posible, a partir de una ignorancia asumida, alcanzar la verdad respecto al tema en cuestión.

Aristóteles, definió la ironía como "simulación", más que como disimulo. La ironía se contrapone a la jactancia, y ambas son extremos de un justo medio que es la veracidad. Los irónicos, que dicen menos de lo que saben, tienen un carácter agradable, pues no parecen hablar por lucro y rehuyen la ostentación. [2]

José Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía[3] distingue entre dos formas fundamentales de ironía. Por una parte está la ironía entendida como un modo de no participar en un mundo despreciado, en el cual la vida es un juego, por lo que no vale la pena compenetrarse con lo que ocurre. Por otra, en vez de desprecio por el mundo, se trataría de quitarle la seriedad dogmática que se le da. Esta ironía considera que nada es completo en sí mismo, por lo cual tampoco hay que comprometerse totalmente con algo. En el primer caso se trataría de una “ironía deformadora”, simplemente desfigura la realidad, mientras que en el segundo, se trata de entenderla en la medida que nuestras capacidades lo permitan, esta sería la llamada “ironía reveladora”.

Si nos remitimos al Diccionario de Real Academia, la ironía puede tomarse en tres acepciones: Burla fina y disimulada; Tono burlón con que se dice; Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice. Sumado a esta multiplicidad de sentidos, está el hecho de que por naturaleza la ironía es elusiva, por lo que para captarla es necesario abordarla desde diversos frentes del conocimiento – lógica, psicología, lingüística, estética, filología o historia-, de modo de entender lo que dice el ironista, tanto por la forma en que lo dice como por el contexto en que se dice. Junto con Pere Ballart podemos decir que la esencia de la ironía subyace en el problema de su interpretación, su ethos se entendería en términos epistemológicos: “la relatividad que la ironía impone a todo enunciado es el trasunto verbal de aquella máxima según la cual la verdad es una mentira que aún no ha sido descubierta.”[4].

El ironista no pretende engañar, sino ser descifrado. Sin embargo, a pesar de ser un elemento retórico, no basta sólo con estar atento a lo que se dice para percibir el juego irónico, el contexto cumple un rol fundamental, pues al “dar a entender lo contrario de lo que se dice”, es el contrapeso de lo que se dice, es lo que le da a una sentencia su condición de irónica.

Soren Kierkegaard[5] en un intento por conciliar la noción retórica y filosófica de la ironía, equipara la primera con la “ironía ejecutiva” –expresión que se da en un contexto limitado y finito-, y la noción filosófica, con la “ironía contemplativa”, que es la concepción de mundo que tiene el sujeto entendida como una infinita negatividad. El sujeto niega las condiciones de verdad de los objetos, superándolos. El ironista debe potenciar su capacidad de relativizar las cosas del mundo, hasta convertirse en un espectador distanciado de lo que sucede y mediante la indiferencia alcanzar su libertad. El nihilismo que esto conllevaría es resuelto por el filósofo danés mediante la doma de la ironía, la incapacidad y finitud que esta nos muestra, es domada al reconocer a Dios, se subordinándose a un sistema de creencias religiosas.[6]



[1] Pere Ballart, Eironeia : la figuración irónica en el discurso literario moderno, p. 40

[2] José Ferrater Mora, Diccionario de filosofía

[3] Id.

[4] Pere Ballart, op. cit., p. 23

[5] Kierkegaard, Soren: The concept of irony : with constant reference to Socrates

[6] Pere Ballart, op. cit., ps. 97- 109

ser complejo:

hacemos lo que queremos cuando no tenemos.

miércoles, 29 de junio de 2005