'cookieChoices = {};' tiempos y palabras

lunes, 25 de julio de 2005

reproducir

¿qué será lo que nos atrae de los chistes fomes que los seguimos contando?
¿que es lo que encontramos en ellos que contrarictoriamente nos causan gracia?

¿no tener una razón especial, no responder a las expectivas, descolocarnos, reflejar nuestras incoherencias, etc.?

no sé.
no saber es tragicómico.
"sólo se que nada sé" es la máxima conocida de Sócrates, un hombre que desconfiaba de las opiniones ajenas, de las típicas opiniones que se vierten en medios como estos. ese tipo que sin querer queriendo fundó la filosofía occidental al parecer no se tomaba muy en serio, pues tenía una certeza, que lo esencial estaba en otro lado y que nunca llegaría a eso mediante las palabras...

"sólo sé que nada sé" es como un chiste fome que se reproduce en distintos medios de comunicación, de diferentes maneras, con más o menos palabras... opiniones que acompañan a nuestro incierto caminar...

sábado, 16 de julio de 2005

subjetividad de tipos

a mi entender existen 2 tipos de personas:

a) las valientes
b) las cobardes.

las valientes las divido en:
a) serenas
b) exaltadas

a los cobardes en:
a) cínicos
b) leales

ahora, el poder normalmente lo empuñan los valientes exaltados y los cobardes cínicos... los 2 tipos que quedan, usan de escudo una dejadez integral que les permite desenvolverse tranquilamente en este medio...

lunes, 11 de julio de 2005

buen pasar

...creo que fue Ortega y Gasset quien dijo que entender la sociedad a través de la moda es como investigar al ser humano a partir de 1 célula, ambos son elementos aparente% nimios, pero quién sabe ver en ellos puede sacar muchas conclusiones coherentes.

es extraño como nos constituimos a partir de detalles, como todo puede ser reducido a su mínima expresión y que en ese estado encontramos la serenidad, la calma de saber que mientras menos apegados estemos a lo macro, nuestra micro fluirá consentida% por el panta rei

para mí, caminar es lo mejor... ir paso a paso... entrar en contacto directo y solitario con el entorno... medir el mundo a la velocidad que mis pies lo permitan... no desperdiciar monedas en el transporte, invertirlas en algo que permanezca en la memoria material o ideal... darme cuenta que ni los autos ni los otros transeúntes son antagonistas, sino que debo encontrar la percusión en ese ajetreo... moderar o acelerar mi velocidad cuando ando acompañada, encontrar con mi par el mejor paso, transar mutua% el palpitar sobre el pavimento...

domingo, 3 de julio de 2005

¿1 nuevo sol?

es sorprendente la cantidad de paradojas que puede contener 1 emoción y notar, a la vez, la coherencia que gesta en nuestra lectura del mundo.

hoy por ej. criticábamos la campaña de Falabella: India Chic, con la Catalina Pulido vestida en forma rudimentaria. ese letrero pronuncia 1 absurdo, 1 descontextualización total, es el montaje de 1 artilugio, pero gatilla el deseo de ser parte de ese contexto, despierta algo en nosotros, algo superficial, estamos de acuerdo, pero algo que motiva el ir a la tienda en busca de1 prenda para sintonizar con ese mundo de ensueño: la moda. y, como dijo Wilde, la moda es tan ridícula que cambia a cada rato, nunca está conforme consigo misma.

...ahora si lo ponemos en el plano de las emociones más profundas, 1 heterónimo de Fernando Pessoa diría: todas las cartas de amor son ridículas, si hay amor tienen que ser ridículas, pero más ridículo es quién nunca en su vida ha escrito cartas de amor...

2 ámbitos para la misma paradoja, el encuentro se da en la metáfora.

viernes, 1 de julio de 2005

conserva multiplicidad

no dentro de 1 recipiente gris,
mejor expórtarla,
no al extranjero
sino al igual

somos seres cosmopolitas,
nuestra concepción se pretende cosmética:
busca belleza y objetividad
nuestra polis se pretende civilizada:
la justicia no necesita ver para distinguir lo correcto

tú qué necesitas?
necesitas escritura?
disfrutas estos recipientes virtuales?

mi caso es desprejuiciado
no sé que es lo que verbo...
no sé porque hago sugerencias que parecen órdenes
esquemas singulares dentro de 1 caos
no sé porque creo que es 1 buen consejo escribir:
conserva la multiplicidad

tú lo sabes?

jueves, 30 de junio de 2005

¿qué es ironía?

(1 parte de mi tesis)

Para entender el significado de ironía debemos remitirnos a lo que eran las comedias griegas, en las que se daba la pareja arquetípica del falso sabio y el falso tonto. El primero, el alazon, alardeaba de sus conocimientos mediante fatuas aseveraciones; el segundo, el eiron, modestamente se ganaba la complicidad del público, y pese a su bajo perfil durante la conversación, al final logra poner en ridículo a su altanero compañero. Con el tiempo, ambos términos derivaron en alazoneia y eironeia, el primero designaba toda aquella actitud vanidosa de quien se siente muy seguro de lo que sabe, mientras que el segundo alude al disimulo de quien sabe, pero no lo demuestra.[1]

Con la aparición de la figura de Sócrates, el recurso irónico toma una implicancia más profunda, constituyéndose en el primer momento de su método para llegar a las verdades esenciales. Fingiendo ignorancia, Sócrates lograba que su interlocutor expresara su opinión, la que no lograba resistir las “ingenuas” preguntas del filósofo, de este modo, el falso conocimiento era erradicado, y era posible, a partir de una ignorancia asumida, alcanzar la verdad respecto al tema en cuestión.

Aristóteles, definió la ironía como "simulación", más que como disimulo. La ironía se contrapone a la jactancia, y ambas son extremos de un justo medio que es la veracidad. Los irónicos, que dicen menos de lo que saben, tienen un carácter agradable, pues no parecen hablar por lucro y rehuyen la ostentación. [2]

José Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía[3] distingue entre dos formas fundamentales de ironía. Por una parte está la ironía entendida como un modo de no participar en un mundo despreciado, en el cual la vida es un juego, por lo que no vale la pena compenetrarse con lo que ocurre. Por otra, en vez de desprecio por el mundo, se trataría de quitarle la seriedad dogmática que se le da. Esta ironía considera que nada es completo en sí mismo, por lo cual tampoco hay que comprometerse totalmente con algo. En el primer caso se trataría de una “ironía deformadora”, simplemente desfigura la realidad, mientras que en el segundo, se trata de entenderla en la medida que nuestras capacidades lo permitan, esta sería la llamada “ironía reveladora”.

Si nos remitimos al Diccionario de Real Academia, la ironía puede tomarse en tres acepciones: Burla fina y disimulada; Tono burlón con que se dice; Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice. Sumado a esta multiplicidad de sentidos, está el hecho de que por naturaleza la ironía es elusiva, por lo que para captarla es necesario abordarla desde diversos frentes del conocimiento – lógica, psicología, lingüística, estética, filología o historia-, de modo de entender lo que dice el ironista, tanto por la forma en que lo dice como por el contexto en que se dice. Junto con Pere Ballart podemos decir que la esencia de la ironía subyace en el problema de su interpretación, su ethos se entendería en términos epistemológicos: “la relatividad que la ironía impone a todo enunciado es el trasunto verbal de aquella máxima según la cual la verdad es una mentira que aún no ha sido descubierta.”[4].

El ironista no pretende engañar, sino ser descifrado. Sin embargo, a pesar de ser un elemento retórico, no basta sólo con estar atento a lo que se dice para percibir el juego irónico, el contexto cumple un rol fundamental, pues al “dar a entender lo contrario de lo que se dice”, es el contrapeso de lo que se dice, es lo que le da a una sentencia su condición de irónica.

Soren Kierkegaard[5] en un intento por conciliar la noción retórica y filosófica de la ironía, equipara la primera con la “ironía ejecutiva” –expresión que se da en un contexto limitado y finito-, y la noción filosófica, con la “ironía contemplativa”, que es la concepción de mundo que tiene el sujeto entendida como una infinita negatividad. El sujeto niega las condiciones de verdad de los objetos, superándolos. El ironista debe potenciar su capacidad de relativizar las cosas del mundo, hasta convertirse en un espectador distanciado de lo que sucede y mediante la indiferencia alcanzar su libertad. El nihilismo que esto conllevaría es resuelto por el filósofo danés mediante la doma de la ironía, la incapacidad y finitud que esta nos muestra, es domada al reconocer a Dios, se subordinándose a un sistema de creencias religiosas.[6]



[1] Pere Ballart, Eironeia : la figuración irónica en el discurso literario moderno, p. 40

[2] José Ferrater Mora, Diccionario de filosofía

[3] Id.

[4] Pere Ballart, op. cit., p. 23

[5] Kierkegaard, Soren: The concept of irony : with constant reference to Socrates

[6] Pere Ballart, op. cit., ps. 97- 109

ser complejo:

hacemos lo que queremos cuando no tenemos.

miércoles, 29 de junio de 2005